Cuando hay una relación claramente desestructurada es “fácil” justificar una infidelidad, y en este caso, es probable que hallemos muchos aspectos que trabajar en terapia si la pareja decide darse una nueva oportunidad (¡ojo¡: si no hay situación de abuso/violencia), pero ¿qué ocurre cuando una relación va bien?

Este es el gran dilema de muchas parejas, “¿Por qué ahora?”, “¿Cómo voy a recuperar la confianza?” “¿Por qué me has fallado si eres mi familia?”, ¿Cuántas veces ha ocurrido?” “¿Cómo has podido estar tanto tiempo sin contármelo?” …etc.

La pareja en este punto solo busca algo de luz, saber si se puede o no recuperar la confianza en el otro, si se puede seguir adelante, pero a la vez tiene una gran herida que no piensa que pueda sanar, es un daño irreparable. Y, así es, en este momento hay que tener claro tres cosas:

  1. No va a ser fácil el camino.
  2. Crear un compromiso con la terapia y la pareja conlleva trabajar, la psicóloga no va a curaros la herida, ¡ojalá pudiera! La psicóloga puede ayudaros a que vosotrxs encontréis la manera de reparar el daño.
  3. No siempre es posible continuar con la relación, pero lo importante es tomar una decisión para la que ambxs estén preparadxs.

En cuanto a la terapia, hay diferentes formas de abordar el problema, pero, generalmente, se suele dividir ésta en 4 etapas:

  1. Etapa de preguntas y respuestas
  2. Expresión de necesidades y actos de enmienda
  3. El perdón
  4. El compromiso

Si buscas algo de claridad, si necesitas tomar una decisión y no sabes cual, si quieres seguir y no te atreves a hacer frente a las críticas de lxs demás, recuerda que en terapia te brindamos un espacio seguro. Porqué si, esa es la etapa 0, no juzgar y darle la oportunidad a la persona de qué decida libremente qué hacer, cuando y como. No hay que dar por sentado que una infidelidad acaba si o si en separación, que no hay amor, que volverá a ocurrir o cualquier otra de las afirmaciones que utilizamos las personas basadas en los datos científicos de mis propias experiencias extraído de la base de datos de www.mimaginación.com (si hay alguna página así, todo es fruto de la casualidad)

Por otro lado, también ocurre que se juzga la relación en sí, o a la persona a la que le han sido infiel “algo más habría para que le haya hecho eso”, “no estarían tan bien”, “si el/ellx no le daba lo que necesitaba pues, lo habrá buscado fuera” … ¡Guau! Todo esto sobra si eres amigx, terapeuta, familia o la vecina del cuarto… Las personas también tienen experiencias vitales individuales que pueden influir en que alguien sea infiel, es decir, pueden ocurrir interacciones que hagan que te guste otra persona o que desarrolles otro tipo de sentimiento, y no tiene que ser por algo que haya ocurrido en la relación o por algo que la pareja hace mal o ha dejado de hacer.

Esto no es una oda a la infidelidad, no significa que la persona que ha sido infiel no tenga que hacer su trabajo de responsabilidades, precisamente de eso se trata, de que la persona entienda que la infidelidad no ocurre por impulsos incontrolables, si no por una decisión propia que ha sido errónea, que se puede aprender de ello, y en el caso de que lo estime, trabajar para reparar el daño causado.

Tú puedes tomar tus propias decisiones, nadie lo tiene que hacer por ti ❤‍🩹

María Pendón

María Pendón